martes, 20 de febrero de 2018

Prehistoria de una amistad antigua IV



25 de febrero de 2007
“Esta tarde en nuestra querida parroquia tenemos los santos oficios a las cinco, a las seis y media flagelación y acto seguido una especial lapidación a base de bien (las piedras con punta y los guijarros se cobran aparte de la entrada).
Mi hermano encantado de la vida, dice que se aprenderá a Raphael para competir con […]. Mira que me reí con ella, cuando hizo que cogió el clavel y lo tiró casi me meo todo. Que luego en el baño […] que no cerraba la boca y yo cruzando las piernas. En ese hermoso baño que si cobro entrada me hago rico en una noche.
El grupo es Lagarto Amarillo, la canción se llama Cuéntame. Me acabo de bajar la del peugeot que molaba y he pillado un recopilatorio de la Carra. Nos corrompe el lado oscuro de la fuerza.
Capítulo sobre los míos: En el invierno de 1972 cuando mi primo se había prometido con aquella muchacha venida del pueblo de Tortajas y nos tenía a todos derechitos como velas... (es que si no cuelo a Cuéntame reviento). Un colega me ha estado contando por messenger y vamos. La niña estaba que trinaba porque mi primo quería venirse con nosotros y por lo visto él reconoció que ella le está coartando el poder estar con quien quiere. Que está perdiendo a sus amigos. Tarde pero bueno. Abre los ojos (del director de yo no, tú tampoco entonces los otros), tarde pero los abre que ya es pedirle. Verás que esta serie no termina nunca, como Falcon crest
Bueno, te dejo que las tripas rugen como el león de la Metro Goldwyn Mayer. A ver cuando organizamos una fiesta de las nuestras.
Un besazo.”

jueves, 15 de febrero de 2018

Carnaval infantil



Lo había olvidado por completo. Debe ser por el tiempo transcurrido pero había olvidado el Carnaval que se hacía en la escuela donde estudié los primeros años de la educación general básica. Acordarme me ha hecho sonreír por el discreto Carnaval que se hacía en mi escuela con la veintena de alumnos que a ella acudíamos. Creo que era un día el elegido por el maestro y la maestra que teníamos para que fuéramos esa tarde disfrazados a la escuela. No me acuerdo si había de comer y de beber. Algún día me acordaré de ello y pienso que si lo había sería como mucho algún bocadillo y un vaso de refresco. Mi infancia fue así de simple y discreta en lo que a celebraciones se refiere.
Los disfraces que llevé eran de los más simples que tenía mi madre en casa. Recuerdo aquella peluca de pelo natural que usamos todos en casa en algún momento de Carnaval; o el traje de ángel de aquella representación del Belén viviente; o aquel disfraz de deportista que nadie sabía de qué iba disfrazado. Me dio alguna pena ver a los demás con sus disfraces comprados o confeccionados por sus madres o parientes pero mi madre me convencía de alguna manera u otra y terminaba conformándome con lo que tenía. Si me daba cierta envidia era porque mi mente infantil pensaba en por qué no podíamos en casa ser igual que los demás niños que siempre iban a la última. Con los años comprendía el por qué sin embargo la mente inquieta de un niño no entiende de explicaciones sobre todo cuando algunos de tus compañeros te echan en cara que sus padres pueden económicamente hablando y les hacen el gusto en todo.
Yo fui feliz con esos disfraces improvisados con los que me ataviaba mi madre y me enviada a la escuela ese día de Carnaval después de comer. Yo me divertía con los compañeros jugando e inventando escenas con los disfraces. Alguna fotografía sé que nos tomaron y recuerdo que estábamos todo el grupito de niños y niñas y el maestro pero no sé qué vuelta habrá cogido esa fotografía y si sigue estando guardada en algún rincón de esta casa. Me apenaría no poder conservar una instantánea de esa época que me arranca una sonrisa melancólica cuando me acuerdo de ella.

Cinco años estuve en esa escuela unitaria, los mismo cinco años que se corresponden con los cinco cursos de los que disponían. Los tres cursos siguientes hasta terminar la educación primaria pasé a otro colegio en el cual no me dio la gana de disfrazarme cuando llegaba la celebración de los días de Carnaval. Nunca me sentí cómodo en ese centro y menos cómodo estaría yendo con mis disfraz para estar con personas a las que prefería tener muy lejos. Suficiente fue con los brindis de Navidad como para también compartir el día de Carnaval. Así que opté por ir sin disfrazarme o directamente por no ir y en esa misma línea me mantuve durante los cuatro años que estuve en el instituto durante los cuales no tuvieron el gusto de verme disfrazado.

domingo, 11 de febrero de 2018

Décimo tercera epístola a una amistad caducada



29 de septiembre de 2007
“Yo leyendo el primer párrafo como si estuviera viendo salsa rosa, todo emocionado. Y yo diciendo ay que ver la […] que chica más perraca. Esta gente de ciudad...
Jo, qué envidia que te vas a […], a esas […], a por ese […] y ese […] ...... Jopetas..... (yo siempre pensando en lo mismo) Es que no tengo remedio, que hoy en […] había cantidad de vinos de esos de lleve tres y pague dos y parecía que estaba en el paraíso, rodeado de vinos por todos lados. Tú disfruta del viaje y pásalo bien que unas vacaciones bien merecidas son unas vacaciones. Que no me entere yo que no disfrutas, ¿eh? Que si no me echo a nadar y te obligo a disfrutar (si pudo el Meca puedo yo).
Lo de esta noche no importa, no pasa nada. Disfrutad de la cena, arrrgggggg. Mmmm comida, esto de ir yo al dentista no podía traer nada bueno. Me queda penita porque me pensaba pillar una de espanto pero no pasa nada. Por falta de días será para poder pillar una buena como Dios manda. Eso sí, recuerda que en un par de semanas hay un día de fiesta..... y entonces sí que podemos armarla por ahí. Yo es que no pierdo oportunidad alguna. Pensábamos nosotros dar una vuelta pero creo que va a ser que no. Ya sabes, el […] cada día más reaccionario, el […] medio facha y con pelusa bajo el hocico, mi primo en el cumpleaños de su hermano en la capital... Que a […] se le quitan las ganas, dice que ya que salimos parece que vamos a un entierro. Si es como el de la semana pasada que estaba amaneciendo y nosotros con ganas de más.
Y que lejos el cumpleaños de la […]. Si nos descuidamos lo celebra en […], república asociada independiente donde soy presidente consorte. Dila que cuando tu vengas tenemos que hacer su cumple a nuestro estilo, vamos, con ron a mansalva.
Bueno, vosotras pasadlo bien en la cenita de esta noche y recuerda, pedid o un […] o un […] de […], cosa fina. Salúdame a […] y dila que la debo una receta de cocina y un tango, que tengo ganas de verla que se la echa de menos. Disfrutad y recordad que la vida es bella, ala ya lo he dicho.
Tú disfruta de ese viaje, pásatelo en grande que vendrás como nueva. Mientras, prometo empezar con las […], tu mandas yo obedezco, a sus pies.
Un besazo muy grande y cuídate (también de […]que si no me desuella como un conejo).”

martes, 6 de febrero de 2018

Prehistoria de una amistad antigua III


25 de febrero de 2007
“Queridos hermanos, estamos aquí reunidos para santificar estas sacras fiestas en honor a Santo Bogán mártir, arrodillaos y pedid perdón por vuestros pecados "mea culpa mea culpa mea massima culpa" por eso imploro a vos, señor de las alturas y a vosotros los hombres para el perdón de los pecados y que intercedáis ante Dios nuestro señor amen hermano amén.
Qué dominical ando hoy, eso es cosa del cubata. Eso sí, el niño me va a salir con antojo en forma de perrito caliente. Qué risas toda la noche, no tengo voz de tanto reírme, de tanto cantar y de tanto arañar al personal. Qué bien me sobaron, me tenían como al pan bimbo, mmmmmmmmmmmmmm pan... Ya se me caían las babas y todo.
Nena, la noche genial, que noche, qué espanto, qué escándalo. Pero genial. Me divertí como nunca a pesar de tener los pies como dos huevos fritos. Tengo las mandíbulas desencajadas de tanto reírme y […] ni te cuento. Aún sigue viendo brillantina. Estas fiestas nuestras hay que repetirlas más a menudo y que arda Troya.
Aquí te mando una canción de los cuarenta cardenales (la radio de moda en Vaticano) a ver si te gusta. Cuídate mucho y nos vemos pronto.

Un besazo religioso.”

martes, 30 de enero de 2018

Décimo segunda epístola a una amistad caducada


26 de septiembre de 2007
“En la primavera de 1975 cuando mis padres habían regresado de Francia, y yo, un adolescente Carlitos, descubría los panfletos comunistas al grito de AMNISTIA AMNISTIA...
Qué buen comienzo para hoy miércoles. ¿Qué tal estamos? seguro que bien y aún recordando esos momentos de risas y sana locura del sábado pasado. ¡Dios mío que fiesta! Hacía tiempo que no me lo pasaba muy bien. Aunque últimamente lo hago demasiado. Pero ganamos en salud y en grados de alcohol en sangre que en mis análisis da J B positivo. A ver cuando hacemos otra fiestas de esas de estar riéndonos hasta el amanecer.
Aquí os envío las fotos, irán en cómodos fascículos porque se sacaron unas setenta fotos que inmortalizan la unión del [...] y [...]. Están geniales. Eso si, como van con calidad mínima, si las queréis con mayor calidad y esas cosas, avisadme que os las mando en archivo o las grabo en un cd que no hay problema.
Un saludo y cuidaos mucho.
Aquí va la segunda entrega con el periódico.

Aquí va la tercera entrega. Para recibir los números atrasados llamad al número de la centralita comunicando las veinticuatro horas de la semana de lunes a febrero los siete días del año.”

sábado, 27 de enero de 2018

Décimo primera epístola a una amistad caducada


24 de septiembre de 2007
El santidad al que está llamando está apagado o fuera de cobertura, por favor deje su mensaje después del repique de gloria, clinc clonc clinc clonc clinc clonc.
Deberías verme a mí, que me han llamado para el casting de Resident Evil y todo. Ayer estaba yo muertecito del sueño. Y encima el café estaba fuerte como para matar un caballo. No pegué ojo. Pero valió la pena, vaya si valió. Mira que me reí todo lo que quise (aparte de beber claro está). Y verle la cara a […] que se lo estaba pasando en grande. Se lo merece, es un muy buen niño y le hacía falta desconectar y sentirse arropado. Es que somos los mejores (vaya chulería la de su santidad). En serio, nuestras fiestas se salen y la clave es que son improvisadas. No tiene horario ni fecha en el calendario, sólo se sabe que la alianza […] va a dejar todo atrás unas horas para disfrutar. Esas son las pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena.
Y verle con los lagrimones, ains, me consiguió poner tontito pero al mismo tiempo satisfecho de haberle conocido y de poder estar con él en su cumple que fue un lujazo de cumple, aparte de una señora fiesta. Yo hubiera seguido y todo que arriba en […] entré a comprar el periódico a las ocho de la mañana y como si fuera mediodía. La chica era hasta impresionada (y que mona por cierto). Eso sí, llevo dos días riéndome solo de vernos dentro de la furgoneta paseando por […] con la canción del cumpleaños. Eso sí que fue una pasada. Nos miró todo el mundo y encima dimos dos pasadas. Menos mal que yo estaba detrás como muestra sin valor.
Cuando quieras podemos quedar que no hay problema. Además que ya […] viene y todo. El equipo completo a arrasar por guachinches, tascas, bares, playas y tascas. Mmmmmmmmmm un atardecer en la playa con algo de comer y beber mientras el sol se pone,....... (Dios, no le doy tregua a los riñones de filtrar lo del sábado). Avisad cuando queráis que nosotros nos ponemos en marcha enseguida.
Un besazo enorme y cuídate mucho.

P.D. Por […] no te preocupes, se lo pasó genial, después de superar esa timidez dice que se encuentra muy a gusto con vosotros, que sois geniales.”